lunes, 5 de abril de 2010

El Vecino

Todas las mañanas, (...cuando salgo temprano claro), lo veo venir en dirección contraria a la mía, lo veo a lo lejos y lo reconozco, me pongo los audífonos (pa' pasar más piola), y poco a poco nos vamos acercando, lo miro y le sonrío. Cuando ya nos hemos alejado no puedo evitar darme vuelta para verlo por última vez.
Sí, es mi vecino, bueno, no somos vecinos, de hecho nuestras casas no son pareadas, ni siquiera están cerca, pero vivimos dentro de la misma manzana, y me encanta, pero en él hay cuatro problemas:
1. Es bastante mayor que yo
2. Esta casado
3 y 4. Tiene dos maravillosos hijos
Tiene también sus cosas buenas, es guapetón, así como cara de hombre, cosa difícil de encontrar hoy en día, tiene un look atlético, y se nota que es dominado por su mujer.
Mientras más me alejo, me remuerde el pensamiento... (es casado, es casado, es casado, esta prohibido para ti...), ¡pero qué tanto! si es una especie de amor platónico, una cosa lejana, casi como un actor de cine, y ahí me quedo, mi conciencia se calma y vuelvo a ser feliz... hasta el día siguiente, que lo vuelvo a ver.

2 comentarios: